La sumiller Marta Clot, invitada especial de esta octava edición, destaca “la riqueza enorme que representan las variedades tradicionales, que aportan carácter y singularidad a los vinos mallorquines”
El festival itinerante de Vi de la Terra Mallorca ha vuelto a reunir el sábado, 28 de septiembre, en Cala de Sant Vicenç, Pollença, todos los ingredientes que lo han convertido en un gran escaparate de los vinos que se elaboran en Mallorca. Y así lo confirman las 4.000 personas que degustaron los vinos de las bodegas participantes en esta octava edición, con más de 40 referencias entre blancos, rosados y tintos. Una amplia oferta en la que se evidencia cada vez más la apuesta por las variedades locales, más adaptadas a las condiciones climáticas que vivimos y que han marcado la vendimia de este año, menos abundante que en años anteriores.
Para Marta Clot, sumiller e influencer del mundo del vino, con más de 600.000 seguidores en redes sociales, ha sido el primer contacto con el Raïm Wine Fest, que desde hace tres años recorre diferentes municipios de Mallorca. En Pollença ha tenido ocasión de conversar con los responsables de las bodegas y degustar los vinos que elaboran con la IGP Vi de la Terra Mallorca. “Me llevo muy buen recuerdo de este festival, he aprendido muchísimo de los vinos mallorquines y tengo muchas ganas de compartirlo. Destacaría sobre todo estas variedades tradicionales tan fantásticas que tenéis: gorgollassa, manto negro, callet, malvasía, giró ros, prensal…es una riqueza enorme y que hace significativos los vinos mallorquines. Estas variedades aportan carácter, singularidad y al final crean identidad. Además, dan vinos muy finos, muy elegantes, que es la tendencia hacia dónde va el mundo del vino ahora mismo. El festival es, además, un buen espacio para darlos a conocer. Me ha gustado mucho ver cómo la gente disfruta de un momento festivo, crea recuerdos, con una copa de vino en la mano, y puede degustar los vinos de su propia tierra. El vino es una bebida para compartir, para disfrutar, para pasarlo bien y el Raïm es un claro ejemplo”.
Los nombres propios de esta edición han sido las bodegas de Pollença Can Xanet, Dunord Vitícola, Can Axartell, Bodegas Can Vidalet y Vinyes Mortitx, junto a otras bodegas de Mallorca: Butxet, Karretània, Tianna Negre, Vinyes-celler Sebastià Pastor, Castell Miquel, Ses Roques, Binigrau y Bodega Ava Vino. Sus vinos han dado color a más de 4.000 copas, que ha degustado un público mayoritariamente joven y familiar, que también ha podido disfrutar de música en directo con Esburbat DJ, el nombre profesional del también viticultor Albert Dols, que ha sido el encargado de iniciar las actuaciones musicales. Un escenario que también pisarían a lo largo del atardecer y hasta la una de la madrugada, los grupos Saus Rumba, Cacao, Pep Tronik y Southnormales.
Este Raïm Wine Fest ha sido el más madrugador de todos, ya que abría puertas a la una del mediodía, una vez había esparcido la lluvia de las primeras horas del día, y el espacio destinado al festival, justo frente a la playa de Cala Molins , se iba llenando de familias para participar en las actividades organizadas en el espacio infantil. Como novedad, destacar la presencia del grupo Embaldufats que, con sus peonzas de todos los tamaños, cautivó a grandes y pequeños. Todos ellos pudieron recuperar fuerzas gracias a la oferta gastronómica de foodtrucks y de hornos y establecimientos locales, con la participación especial de la entidad social PRODIS, dedicada a la ayuda a personas con discapacidad.
La octava edición del Raïm Wine Fest ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Pollença y de la consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Gobierno de las Islas Baleares.














