Un año más, las elevadas temperaturas han adelantado la vendimia en las bodegas de Vi de la Terra Mallorca, que entran uva desde el 21 de julio. Las vendimias tempranas abren la puerta a la elaboración de vinos de baja
graduación alcohólica, adaptados a las nuevas tendencias de consumo.
“Cada año se adelanta más y la de este 2026 es la vendimia más temprana que he vivido nunca”. Marina Vera, gerente de Vi de la Terra Mallorca, pone voz a la situación que se está viviendo tras las olas de calor que se han sucedido desde finales de junio. “Hace más de diez años que venimos observando cómo la vendimia se adelanta. Antes no comenzábamos a vendimiar las variedades blancas hasta el 15 de agosto y este año, el 21 de julio, ya ha entrado uva en las bodegas. Es una consecuencia del cambio climático. En estos últimos años, las olas de calor obligan a las bodegas a tomar decisiones técnicas para determinar cuál es el mejor momento para recoger la uva. Esta sufre para alcanzar una correcta maduración porque no tenemos suficiente diferencia de temperatura entre el día y la noche. Las primeras vendimias han sido principalmente de variedades blancas. Sanitariamente, todo está muy correcto y, de momento, también en cuanto a cantidad”.
Bodegas Ribas inició la vendimia 2026 el pasado 21 de julio. “Este año calculamos que será la más temprana de toda la historia de Ribas”, explica Araceli Servera. “Hemos estimado que, para alcanzar un punto de maduración similar al del año pasado, la vendimia se adelantará entre 5 y 10 días aproximadamente, según la variedad. Y esta diferencia es aún mayor si la comparamos con la media histórica: podríamos hablar de entre 7 y 15 días de adelanto. En resumen, los niveles de azúcar, acidez y madurez que otros años alcanzábamos más tarde, este año llegan antes en todas las variedades”. A este adelanto se suma otro factor: “el tipo de vino que queremos elaborar. Actualmente elaboramos vinos de baja graduación y vinos base para espumosos, para los que buscamos menos azúcar, más acidez y mayor frescura. En estos casos no esperamos la misma maduración fenólica que buscaríamos para un vino tranquilo, de modo que la uva se vendimia todavía antes. Por tanto, el adelanto de la vendimia responde a dos factores que se suman: por un lado, la uva madura antes; por otro, algunos de los nuevos estilos de vino que elaboramos requieren cosecharla en un estado de maduración más temprano”. Ribas ha puesto en marcha la plataforma de investigación Ribas Lab con el objetivo de elaborar un vino blanco de baja graduación alcohólica a partir de Prensal Blanc, una de las variedades autóctonas más representativas de Mallorca. La principal innovación de este proyecto es que la baja graduación alcohólica será una consecuencia directa de una vendimia temprana y de una elaboración enológica diseñada para este proyecto.
Menor graduación alcohólica
“Las nuevas generaciones muestran una mayor preferencia por vinos con una graduación alcohólica más moderada», añade Marina Vera. «Existe una tendencia a consumir menos alcohol y a elaborar vinos más ligeros y frescos. En Vi de la Terra Mallorca nuestro Consejo Regulador ya está trabajando para reducir la graduación alcohólica mínima de nuestros vinos, actualmente fijada en 10,5 grados para los blancos, 11 para los rosados y 11,5 para los tintos. Hay que tener en cuenta que a nivel europeo nos ampara una norma que establece que un vino en España debe tener un mínimo de 9 grados de alcohol para ser considerado como tal. Dentro de este marco, de lo que se trata es de agilizar los pasos necesarios para poder realizar estos cambios”.
En Son Antem vendimian desde el pasado 22 de julio. También supone un récord de adelanto, confirma su propietario, Johan Lidby. Para él, la clave está en encontrar el equilibrio, tanto en el momento de recoger la uva como en la elaboración de los vinos. “Al final es complicado encontrar el equilibrio adecuado entre la maduración de la uva y dejarla el mayor tiempo posible en la viña. El cambio climático nos ha traído noches muy calurosas en verano e inviernos menos fríos. Por eso las plantas brotan antes y tenemos vendimias más tempranas”. En Son Antem elaboran vinos de entre 12 y 13,5 grados de alcohol. Reconoce que la tendencia actual es conseguir vinos con menor graduación alcohólica, pero considera que la clave sigue siendo el equilibrio entre acidez y maduración.
En AVA Vi, su director, Julio Torres, explica que el adelanto de la vendimia “se nota más en las variedades foráneas. Este año la Chardonnay se ha adelantado siete días, mientras que con las variedades locales estamos más o menos en las mismas fechas”. En cuanto a la elaboración de vinos con menor graduación alcohólica, afirma que “es lo que nos gustaría conseguir. Intentamos realizar vendimias un poco más tempranas, pero existe el riesgo de que la fruta no esté suficientemente madura. Controlando los rendimientos y evitando que las viñas tengan una carga excesiva de producción, se puede alcanzar un grado de maduración óptimo sin obtener una graduación alcohólica tan elevada. La tendencia del consumo es reducir el grado alcohólico y situarse alrededor de los 12 o 12,5 grados, que sería lo ideal para vinos de consumo fácil. Por debajo de ese nivel resulta complicado desde el punto de vista de la elaboración, aunque ese nicho de mercado existe”.