Así lo ha trasladado el presidente de la IGP, Mateu Morro, durante la Asamblea General celebrada el viernes, 30 de enero, con motivo del Día del Viticultor, que ha reunido a más de un centenar de representantes del sector. La jornada ha vivido uno de los momentos más emotivos con la entrega del Premi Vinyòvol a Ramon Alabern Montis.
Es ya una cita consolidada. El Día del Viticultor, que organiza Vi de la Terra Mallorca, ha celebrado el viernes, 30 de enero su cuarta edición y lo ha hecho con una gran asistencia: más de 120 viticultores se han reunido en la finca de Son Mesquidassa, en Felanitx, para hacer balance, dibujar nuevas líneas de actuación y reconocer el trabajo realizado durante muchos años por miembros destacados del sector. El encuentro ha contado con la presencia del nuevo equipo directivo, encabezado por el presidente del Consejo Regulador de Vi de la Terra Mallorca, Mateu Morro, el vicepresidente, Bartomeu Cifre, y la gerente, Marina Vera.
Ha sido durante la Asamblea General Anual que Mateu Morro ha hecho balance del último año, destacando la consolidación de eventos como el Raïm Wine Fest de Palma, que el pasado mes de noviembre reunió 30 mil personas en el Parc de la Mar; así como iniciativas como el Joc de les Varietats Locals, que buscan acercar el mundo del vino al público joven y familiar de forma entretenida.
«Posicionar la marca de calidad de Vi de la Terra Mallorca como referente del sector del vino en las Islas Baleares ha sido el objetivo de los últimos años, y debemos seguir trabajando en este sentido». De ahí la necesidad de “ganar la batalla del consumo local. En Mallorca únicamente 3 de cada 10 vinos que se consumen son elaborados en la isla. Por eso debemos trabajar en promoción directa para ampliar este margen de consumo, ganar reconocimiento a nuestras variedades y conseguir que los viticultores y bodegas aumenten sus rendimientos de producción”. Es por ello que el sector da la bienvenida a las últimas variedades locales de uva que se han autorizado y que ya se podrán comercializar este 2026: Escursac, Giró Negre y Esperó de Gall. Con ellas, Vi de la Terra Mallorca ya protege 8 variedades de uva locales y sigue trabajando para incorporar más.
A nivel técnico, el año 2026 vendrá marcado por la necesidad de dar respuesta a retos como la escasez de agua en Mallorca y cómo hacer frente a plagas y enfermedades que afectan de lleno a los viñedos. También se seguirá trabajando en la diferenciación de los vinos mallorquines con la creación de unidades geográficas menores, diferentes zonas dentro de la propia IGP, que pongan de relieve la riqueza y diversidad vitivinícola de nuestro territorio ante los consumidores.
Actualmente la IGP aglutina 84 bodegas y 325 viticultores, que representan el 65% del sector vitivinícola de las Islas Baleares, tanto en producción como en comercialización. Esta última vendimia, se han entrado en bodega 5.312.060 kilos de uva, un 6% más que la anterior.
Ramon Alabern, Premio Vinyòvol 2026
Celebrada la Asamblea, ha llegado el momento de los reconocimientos, ya con presencia de los representantes institucionales que han asistido al encuentro, entre ellos, el consejero de Agricultura y Medio Natural, Joan Simonet y los directores generales, Joan Llabrés y Fernando Fernández. El Premio Vinyòvol 2026, creado este año por la artista Maria Carbonero, ya está en manos de Ramon Alabern Montis, que ha asistido al acto acompañado de su hija, Isabel Alabern y los trabajadores de la bodega familiar de Son Puig.
Considerado uno de los pioneros de la recuperación de la viña en Mallorca, Alabern dirigió durante tres décadas la Obra Social Agrícola de La Caixa en las Islas Baleares, desde donde, con la colaboración de los viticultores y técnicos de la época, impulsó mejoras primordiales para el cultivo de la viña a través de campos de experimentación. Allí trabajó en la mejora de podas y tratamientos fitosanitarios, la introducción de nuevas variedades de uva, así como la formación del viñedo en espaldera, sistema que sigue vigente actualmente. Una labor que cambió el mundo de la viticultura en Mallorca.
Reconocido con la Medalla al Mérito Agrario, una vez jubilado, Alabern siguió apostando por el viñedo en la finca familiar, Son Puig, en Puigpunyent. Allí, en 2004, elaboró los primeros vinos de Bodegas Son Puig a partir de variedades locales y foráneas, sembradas a lo largo de ocho hectáreas y media de viña, a los pies de la Serra de Tramuntana.





