Mateu Morro sitúa la cuota de mercado del vino mallorquín en torno al 15% del vino de calidad consumido en la isla.
Vi de la Terra Mallorca ha mostrado su apoyo al Premio Raïm d’Or, creado por el Consell de Mallorca, y ha aprovechado la primera entrega del galardón para insistir en la necesidad de reforzar la presencia de los vinos de la isla entre los consumidores locales. El reconocimiento ha recaído en esta primera edición en el atleta paralímpico mallorquín Joan Munar.
El acto de entrega se celebró este miércoles, 10 de junio, en el castillo de Sant Carles de Palma. La ceremonia estuvo presidida por el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y por la consejera de Promoción Económica y Desarrollo Local, Pilar Amate. Durante el encuentro, el presidente de la IGP Vi de la Terra Mallorca, Mateu Morro, intervino en representación del sector vitivinícola mallorquín, junto a los consejos reguladores de la propia indicación geográfica protegida y de las denominaciones de origen Binissalem y Pla i Llevant.
Morro abrió su intervención con una comparación entre los valores del deporte y los del trabajo diario del vino en Mallorca. El presidente de Vi de la Terra Mallorca afirmó que “el deporte es exigencia, compromiso, superación, colaboración y excelencia, como lo es la realidad diaria de nuestro sector vitivinícola”.
A lo largo de su discurso, Morro puso el foco en el peso económico, social y cultural del sector vitivinícola de Mallorca. También agradeció al Consell de Mallorca su labor en la promoción exterior de los vinos de la isla, en especial a través del apoyo a la asistencia a ferias. A su juicio, ese trabajo ha permitido que los vinos mallorquines sean cada vez más conocidos y reciban reconocimiento fuera de la isla.
Al mismo tiempo, el presidente de Vi de la Terra Mallorca advirtió de que el sector todavía tiene margen de mejora en el mercado interior. Morro señaló que “ganar la batalla del consumo local” es una “prioridad irrenunciable” y situó la cuota de mercado de los vinos mallorquines en un nivel que, en sus palabras, probablemente no supera mucho el 15% del total de vinos de calidad consumidos en Mallorca.
Para cambiar esa situación, Morro defendió una promoción “eficaz y planificada” que abarque el ámbito insular, el estatal y el internacional. También apuntó a algunas barreras que, a su entender, siguen limitando la presencia de los vinos de Mallorca, entre ellas las dificultades para entrar con más fuerza en la hostelería y la restauración de la isla.
El presidente de la IGP explicó además que uno de los objetivos del sector es que el conocimiento del paisaje, la cultura, la tradición y la gastronomía de Mallorca vaya unido al conocimiento de sus vinos. En esa línea, valoró el avance del enoturismo en la isla y sostuvo que esta actividad necesita más impulso y promoción. Morro animó a las instituciones a seguir apoyando los vinos mallorquines, los productos locales y el sector agrario y agroalimentario, al considerar que esa apuesta también tiene relación con el futuro de Mallorca.
El Premio Raïm d’Or reconoce la labor de entidades, colectivos o personas de distintos ámbitos de la sociedad por su trayectoria o por su contribución a la difusión de Mallorca y de su cultura, estrechamente vinculada a la viticultura. El Consell de Mallorca impulsa este galardón con la intención de reforzar el papel del sector vitivinícola como seña de identidad patrimonial y de defender su función económica y de protección del territorio.
En esta primera edición, el premio ha sido concedido a Joan Munar. El Consell de Mallorca le reconoce su trayectoria profesional y le señala como un referente de perseverancia y superación.
Llorenç Galmés afirmó que este nuevo galardón “nace con la vocación de reconocer la tradición milenaria del vino en nuestra isla y el trabajo de todas las personas del sector”. Por su parte, Pilar Amate subrayó que el premio se ha impulsado “en colaboración con las DOP Binissalem y Pla i Llevant y la IGP Vi de la Terra Mallorca” para poner en valor la importancia del sector vitivinícola en Mallorca.
La consejera añadió que ese trabajo del sector, constante y paciente, ha dejado a la isla un legado de vinos de nivel mundial. Con esta primera edición del Raïm d’Or, las instituciones insulares y las entidades del vino mallorquín vinculan el reconocimiento público a figuras de otros ámbitos con la promoción de una actividad que consideran ligada a la cultura, al territorio y a la economía de Mallorca.